Apple se pasa a tecnología x86
Lo que tenía que ocurrir, ocurrió. Apple se pasa al lado oscuro de la fuerza, al camino más rápido y barato, abandonando de este modo a su fiel compañero de viaje, la arquitectura RISC del PowerPC. Para los partidarios del chip de IBM hoy es un día de luto. Pero el luto no es sólo para los partidarios de Apple, en el mundo de Linux perdemos una arquitectura. Pero quizá los más perjudicados de todos sean los ordenadores que se resistían a seguir la cola del x86 con sistemas de hardware compatibles con las distros Linux para PowerPC, es decir los Amiga, Pegasos y AOne. Estas plataformas se retroalimentaban indirectamente de la arquitectura de Linux, IBM y Apple quedándose literalmente ahora al descubierto al perder una masa crítica de mercado que irradiaba «software» para su supervivencia. Durante un tiempo, quizá unos años, la arquitectura PowerPC para Linux no se perderá por supuesto, pero llegará un momento, como en la época del cambio de 68k a PPC que este soporte desaparecerá y los compatibles Amiga deberán pensar correr sólo sus sistemas operativos nativos como AOS 4.0 y MorphOS, aunque quien sabe, lo mismo Cell podría algún día saltar a estas máquinas tan fantásticas.
Pero esta es la forma «arraigada» de ver las cosas, una absurda resistencia a la evolución y aprendizaje de nuevos conocimientos, agarrándose a la decadencia que convertían a Apple y el resto de plataformas en la competencia débil que ha dado el poder a Microsoft, un imperio que ha conseguido afear la informática en toda su esencia. En mi opinión, ya estaban tardando en pasarse al gran mercado, al lugar donde poder competir contra Microsoft en su propio campo. Antes, a pesar de la potencia y calidad del software de Apple y Amiga tenía un muro infranqueable, el coste de su hardware y la incompatibilidad total con el mundo de los PC y compatibles, un mercado al que accedía la mayoría de los fabricantes abaratando los costes al máximo. Con el paso de Apple al mundo del x86, las inversiones en I+D+I de sus productos podrán centrarse en soluciones pensadas más aún en el resultado final para el cliente, sus beneficios subirán y su política de calidad contagiará al resto de empresas. No se, quizá en unos años la decisión de Apple influirá en la calidad general de la tecnología que hasta ahora estábamos acostumbrados, es decir, de hardware barato y que nunca termina de satisfacer las espectativas generadas de los más geeks.
En cuanto al software supongo que no será ningún problema correr aplicaciones compiladas para PPC gracias a las soluciones JIT que últimamente están de moda. Ya conocemos varias de estas como son las que aportan las tecnologías .Net y Mono, las que permiten correr software de 68k en PPC por ejemplo en los sistemas operativos Amiga actuales, sin contar por supuesto emuladores completos de máquinas virtuales como UAE, basilisk, ShapeShifter, VMWare, bosch o una lista interminable de software dedicado a correr aplicaciones de arquitecturas totalmente alienígenas en nuestras máquinas. Pero lo que más me gusta de todo esto es poder comprarme el MacOS e instalarlo en mi portátil x86, es decir una alternativa completa a la de Microsoft para mi PC y que se suma a las de software libre ya presentes, esto si que va a ser libertad. Lo único que me preocupa es que MacOS se sume al mundo de la gestión de la propiedad intelectual del software con DRM o lo que es lo mismo, mediante hardware.
Pero al menos una cosa es segura, la batalla de los tipos de ordenador para el hogar después de 20 años de guerras en las que Spectrum, Amstrad, Commodore, Apple, Amiga, Atari, MSX, PC IBM, y decenas de sistemas luchaban por situarse en el mercado, ya ha concluído. La guerra del software es el que vive hoy en día y quedarse encallado en la del hardware era absurdo. De cualquier modo ¡bienvenido Apple al mundo del x86!
Publicado en old.tapiasbravo.com el 6 de junio de 2005. Recuperado de la Wayback Machine en 2026.