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La bitácora de FreeMEM by Francisco Tapias Bravo

Apuntes, proyectos, conocimiento libre y hacktivismo

Escrito por ignavago12 min de lecturaArchivo de tapiasbravo.com

¿Cultura o Producto?

La verdad es que últimamente uno está viendo más reportajes de estos sobre la piratería, y los últimos que me ha tocado ver son los de «Enfoque» en La2 de TVE, y el último el de «Mejor lo hablamos» de Canal Sur, ambos capturados y que se pueden descargar de Emule:

E-link de «Enfoque» – 445 Mb

E-link de «Mejor lo hablamos» – 299 Mb

Si alguien no los vio y quiere entender mejor esta «disertación» puede descargarselos.

¿Qué es la cultura?

¿Debería tener acceso todo el mundo a la cultura?

¿incluso los que no tienen suficiente dinero, casi ni para vivir?

¿La cultura actual son productos?

¿A por el contrario sólo la cultura mas «antigua» es la que se denomina cultura de verdad?
(«de esa que se estudia en el colegio *obligatoria*», aunque creo que no tiene mucho que ver…).

¿Qué soluciones dar frente a la pirateria actual?

¿Qué soluciones dar frente al «intercambio no autorizado» de la musica/video/libros?

Ante todo aclarar que en ambos programas de televisión se separó el problema de la pirateria en dos frentes: El top-manta, que en ese estamos todos de acuerdo que hay grandes mafias que controlan el mercado, y que tanto los vendedores (la gente que gana poquisimo pagada por estas grandes mafias) como los compradores (el usuario final que quiere acceder a esta «cultura»), y los autores (que se quedan «sin el pan de cada día» y mucha gente de la distribución y publicidad se va al paro) son los menos «beneficiados».

Todos estamos de acuerdo que el top-manta debería perseguirse para desarticular dichas «mafias» que además se estan lucrando con otros mercados que nada tienen que ver con la cultura.

¿Y los intercambios por Internet?

Este es un problema mucho mas grande, quizas, para los autores y productores. La verdad es que tanto el usuario actual, como el autor, como el productor, como el vendedor, no tiene muy claro que es esto de la música, los discos y las películas. Si es cultura, debería poder acceder todo el mundo a ella, a estas ideas plasmadas para que todo el mundo pudiese evolucionar e interaccionar por el bien común. Este argumento me suena mucho al software libre, del que ya hice hace tiempo un artículo opinando. Pero si es un producto, entonces es tratado como otra cosa. Los productos aportan mucho, pero la cultura parece que está mejor vista en el mundo, frente a algunos circulos que comprar un producto «al kilo» que pronto se extingué y es renovado por otra cosa rápidamente.

Quizás este sea el problema mas claro. ¿Cómo lo separamos?, ¿cómo discernir de una cosa a otra?, ¿o como «organizarlos»? ¿se puede hacer eso?.

A lo mejor una música que no gusta tanto al público pensará que es un «producto», mientras que una música que es aceptada por el gran público, o mejor agraciada, o que hace pensar es como «una lección», algo que enseña, y por lo tanto admitida como «cultura».

Está claro que hoy en día, en esta sociedad que lo mas se mueve es por el dinero. Aquellos compradores que no tengan muchos bienes, seleccionaran mejor la cultura que quieren «consumir» (palabra poco agraciada también hoy en día para realizar esta tarea).

Pensemos un poco en las palabras….

Los Autores hacen/crean «obras culturales».

Los compradores o usuarios finales: las escuchan, visualizan, interaccionan con ellas, evolucionan, les hacen sentir ciertas emociones…

Si un autor hace bien su creación puede llegar a lo mas hondo del comprador, y por lo tanto esa «cultura» es mas valorada.

¿Y quien es el intermediario que pone a conocer al autor y al comprador? El productor.

La misma palabra lo dice «productor», que hace productos. Sino seria «culturol» 🙂

Pero claro, el productor como hace productos tiene que ganar dinero, invierte ese dinero y quiere *como poco* recuperarlo. Pero es que hay mas, algunos no sólo quiere recuperarlo, sino que quieren mucho mas. ¿Por qué? porque ese es su trabajo, ganar pelas, cuantas mas mejor. Sí, también tiene sentimientos, también es una persona, pero aún asi el quiere ganar más dinero con el que arriesgarse a apostar mas y seguir ganando.

En todos los medios de comunicación que hablan de dicho problema, tanto de televisión, como en radio, como en prensa que he ido accediendo, siempre hay un pequeño matiz a cerca de «los pobrecitos que estan detras de todo esto», y es que son personas que tienen que comer, que trabajan para subsistir, que venden su arte para comer, y que si no lo pueden hacer dejaran de hacerlo y se dedicaran a otra cosa, y todos perderemos con ello «la cultura».

Pero volvemos otra vez al pez que se muerde la cola, al círculo vicioso. Y es saber ¿que es cultura y que es un producto? ¿como se debe cobrar una u otra?.

En la constitución, que todo el mundo tiene que aceptar al nacer, al menos desde 1978 🙂 se dice claramente:

«Los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura, a la que todos tienen derecho.»
para acceder al enlace donde se dice

La palabra «todos» significa todo persona que vive en el territorio español. Si por lo tanto, todos tienen derecho a la cultura, y la música, el cine y los libros son cultura. Entonces ¿cómo presuponen que pueden poner precio a algo a lo que no todo el mundo tiene derecho a acceder incluso si no tiene dinero para pagarlo?.

Volvemos otra vez a uno de los parrafos anteriores. Si tiene pocos recursos, pocos bienes, seleccionará lo que necesita. Y lo primero que necesita para vivir en esta sociedad, no es generalmente la cultura, sino pagar su casa, pagar su comida, pagar sus facturas, pagar su transporte al trabajo, y trabajar para gastarlo en sus principales necesidades y algunas aficiones. Y en el tiempo libre de que dispone, acceder a la cultura si tiene suficiente «dinero» para ello.

¿Que pasa ahora con Internet?, que da acceso a esa cultura a un precio inferior o a menudo gratuíto.

Precísamente ese es el problema para los intermediarios (productores, distribuidores, publicistas, etc) y muchos autores (que no todos). Que como es gratis, ya no estan ganando dinero ellos para comer y tanto unos como otros (tanto compradores como vendedores) quieren algo de ese dinero para administrarlo en su vida.

Los que venden querran sacar algo de lo que ponen en venta (algo mas de lo que les cuesta a ellos crearlo/producirlo). Mientras que los que compran, querrar poder disponer de cultura y al mismo tiempo dinero para poder vivir. Todo no podemos tenerlo.

¿Cómo conseguir un termino medio?

¿Cómo conseguir que la balanza este en equilibrio para todos?

Y aquí es donde intentamos poner soluciones:

Los consumidores de cultura lo tienen claro: «Se deben bajar los precios».

Los autores también suelen decir en su mayoría esto mismo. Aunque muchos estan coaccionados, porque sino no son «distribuidos». Sin ir mas lejos, ponemos el ejemplo de Alaska y su opinión de que los discos eran caros. Al día siguiente se le retiró su último trabajo en las tiendas hasta que se retracto de sus opiniones.

Los productores en cambio, nos dicen que lo que cobran es poquísimo, que invierten mucho y que no pueden hacer mas, que la publicidad y distribuicion se lleva toda la pasta.

Bien, pero Internet ahora es otro medio por el que conseguir ese «producto». Uno mismo puede hacerse un producto similar al que comprar ya hecho. Esto vale para toda la cultura: tanto música, como libros, como películas, que parece ser lo mas importante de la cultura, aunque hay muchos mas formatos y formas de expresiones culturales.

Si se diera a conocer como conseguir contenidos por la red a un precio mas bajo que comprarlos ya hechos, puesto que la mayoria ya tenemos nuestros sistemas para hacernoslos en casa. Entonces.. ¿qué problema habría con la duplicación industrial? Este sería un sistema intermedio menos que utilizar.

Incluso no sólo de internet estamos hablando. Algunos, no podrán pagarse, o no querran tener que hacerse ellos mismos el producto (la gran mayoria sí, ya tenemos los medios y ya sabemos como hacernoslos), pero los que no quieren, deberian tener una posibilidad de comprarlo hecho. Con esto no quiero decir que el «productor» tenga que invertir en ambos «campos». Estoy seguro que el inversor me replicaría ahora con un: -pero chiquillo, que eso es muy caro.-

¡Quieto parau! si hemos dicho que la duplicación -tal como la conocemos- la hemos eliminado de la cadena, ¿entonces quien es el que duplica? Aqui interviene otro intermediario que no hemos borrado, que serían «las tiendas» (los vendedores). Si ya hay sistemas de creación personalizada de contenidos, que son los que muchos ya tenemos y utilizamos. ¿Por qué no utilizarlos estos señores?

Que vemos de todo este sistema:

1.- Solo disponemos de un «maestro» que es el que se distribuye, tanto por internet como en las tiendas.

De ese «maestro» se hacen copias constantemente -autorizadas-, por supuesto, que se venden o bien en formato digital, para hacerselo uno mismo, o bien en formato -de toda la vida-, sólo que el duplicador anterior, que lo hacía industrialmente, ya no esta presente. Ese duplicador es sustituido sistematicamente por un dependiente que dice: «Vendo cultura. Yo mismo se la grabo, con las autorizaciones del titular original. Usted se ahorra este paso si no sabe o si no quiere hacerselo usted mismo».

2.- Al no haber duplicación industrial, es un paso que se quita automáticamente, un gasto adicional menos. Ahora el trabajo pasa a otro eslabón. Indudáblemente esto parecería que se esta sobrecargando a otro sector de trabajo, pero es que no todos comprarían en ese servicio de «post-grabación». De todas formas, grabar un disco con datos lo hace hasta mi padre en 5 minutos con el «Nero para torpes». 🙂

Este sistema obligaría a una serie de cambios y ademas adaptaciones de ciertos sectores. Obligaría a evolucionar entre todos. Algo que nos conviene a todos hacer para no quedarnos estancados en la comodidad.

Pero ademas tendría que haber mas cambios, que sería forma de publicitar. En este sector es lo que dicen que es lo que mas se come el precio de la «cultura». Hacer conocido una determinada obra.

Desde aquí yo puedo discernir otra vez en la dualidad de ¿qué es cultura y qué es un producto comercial?. Para mi cultura es aquello que permite comprender ciertas ideas, poder evolucionar con ellas, aprender sobre ellas, y quizas poder utilizarlas para uno mismo como «enseñanzas», pero… hay muchos productos audiovisuales y similares que no enseñan nada, que no hacen sentir, que son repetitivos. Hoy en día lo llaman como «es que eso es muy comercial». Si es comercial no puede ser cultura. Si no enseña nada al que lo asimila, tampoco. Pero tampoco toda la gente es igual, unos sentiran mas hondo unos temas que les interesen que otros, unos seran mas elevados en sus conocimientos que otros.

Aqui es donde se deberia tener conciencia de una cosa, que es muy simple, es un concepto que ya hemos visto:

«Si se baja el precio de algo, sera mas comprado que si se eleva mucho» (es lo que hemos dicho antes que sabiamos los consumidores). Este mismo concepto se puede aplicar a muchos sectores, no solo el de la cultura audio-visual-escrita. Por ejemplo:

Si bajamos el precio de las campañas publicitarias, conseguiremos que un producto que ya hemos bajado de precio precisamente por costar menos de publicidad y por costar menos en duplicación, sea comprado por mas gente, porque será conocido por mas personas.

Al mismo tiempo ¿que conseguimos con esto? que haya mas gente que se anuncie, las campañas publicitarias costaran menos, por lo tanto se venderan mas campañas publicitarias. Esta rebaja incentivaran mas al sector publicitario. En vez de vender una campaña publicitaria muy cara ganando unos pocos dinero, se venderan mas por ser mas bajas de precio.

Al ser las campañas mas baratas los productores podrán arriesgarse a publicitar a mas autores poco conocidos en el futuro. Y habra una variedad mayor en el mercado. Haciendo que los compradores puedan elegir.

Si bajamos el precio tanto de duplicación como de publicidad en el producto final, todo costará menos, asi que también el precio final de la cultura audio-visual-impresa bajará en pos de una mayor variedad de productos incluso poco conocidos por el público.

¿Y que conseguimos con esto?

Que lo compre mas gente. Que no solo los autores conocidos vendan, sino que los nuevos también logren empezar.

¿Alguien se acuerda de lo que paso con la promoción de juegos de ordenador en España?

¿Aquella cuando los juegos de Spectrum y otros sistemas de 8 bits valian de 2100 a 2500 ptas o mas y los bajaron a 875 ptas?

¿Qué paso?

¿Aumentaron las ventas, verdad?

Salía más barato comprar un juego original, con su caratula en color, instrucciones de uso, calidad de la cinta. Que comprarlo en el rastro «a kilo», sin saber lo que uno compraba, con una fotocopia de la caratula en mala calidad, sin instrucciones, y sin saber si iba a funcionar.

Si compra mas gente, se vendera mas el producto, y volveremos a comenzar con todo el proceso.

¿Alguien se ha dado cuenta de que este sistema da mas continuidad que si subimos los precios hasta la saciedad imposibilitando que nadie o solo los mas ricos pueda acceder a ellos? 🙂

Aparte algunos autores se preocupan por los que vienen detras de ellos. Dicen que muchos tienen mucho «arte», que son muy buenos, pero que aún no son conocidos. Pongamos las cartas sobre la mesa de una vez.

Muchos productores nos dicen, que con los indices de pirateria actuales, no pueden arriesgarse a producir mas obras de autores que no conocen los consumidores de cultura. En este paso tendrian que colaborar hasta los propios autores que son los beneficiados en este asunto, pues también les concierne a ellos. Despues de todo, hasta los autores son personas normales que compran cosas ¿verdad?

Habra mucho autor que dira: «yo soy el mejor, nadie mas que yo debe disfrutar de esto y no voy a compartir mi ingresos con nadie».

Los productores en cambio diran: «pues oye, si con ello me permite ganar mas dinero… ¿por qué no…?»

¿Cual es la idea que pretendo dar a conocer?

Y si damos una oportunidad a estar personas nuevas.

¿Cómo?

Hay muchos autores actuales que son muy conocidos. Muchos que no necesitan mucha presentacion ya. Muchos que con que digas que ha hecho un nuevo trabajo sus seguidores diran «lo quiero», y ahi se acabo «toda la publicidad».

Empleemos ese ahorro para publicitar a otros, conseguimos mas cultura de diferentes autores. Conseguimos mas mercado y mas variedad y también calidad.

Los compradores sabemos muy bien lo que nos gusta, solo hay que darnos una oportunidad para poder probarlo, si no nos complace al poco tiempo sabran que no venden tanto y o bien tendrán que evolucionar ellos mismo para ser de otra forma o bien se tendrán que dedicar a otra cosa. No todo el mundo esta tocado por las musas de las artes.

Además, la publicidad hoy en día por Internet hace milagros, y me estoy refiriendo a la publicidad de verdad. No esa machacona que nos intentan «endilgar» en el correo electrónico no autorizado (conocida comunmente como SPAM), o la que nos obligan a ver con vistosos banner mareantes, de colores chillones, que ocupan grandes zonas de visibilidad de una página web, a veces incluso con sonidos horrorosos y grotescos, que nos imposibilitan poder leer una noticia, por ejemplo del último trabajo de un autor. Sean concientes de esto, señores publicistas, mas vale maña que fuerza. No hagan anuncios de este tipo, hagan las cosas bien hechas. Traten a su público como personas y no como un rebaño de becerros locos que parecen algunos creativos al intentar «insultarnos» para que compremos compulsivamente sin mirar en que gastamos nuestros ahorros.

Es curioso como con un poco de cabeza podemos solucionar muchos problemas si colaboramos entre todos. El problema es que hay que moverse un poco, a veces demasiada comodidad es muy mala para el ser humano.

Publicado en el blog de usuarios de old.tapiasbravo.com el 29 de marzo de 2005. Lo escribió ignavago. Recuperado de la Wayback Machine en 2026.